Siempre existen en la vida momentos de trance, momentos alejados de la realidad, esos que parecen no ser ciertos. Jamas son momentos colectivos, los siente uno solamente, y por mas que intentemos explicarlo no podemos. Fue el instante mas intenso, mas vivido, y mas entrañable que un montaje teatral puedo producir sobre su publico. No se puede explicaar, solo se siente, y dichoso es aquel que logra alcanzar dicho puñado extasiado de felicidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario