.Viaje al infinito.
Sin despegar los pies de la pacha, e internándose en ella, emprendieron un viaje al centro del ser exento y lunático que se encontraba en cada uno de ellos. Comenzaron siendo tan solo uno, tres o cuatro, no lo recuerdo... aunque si esfuerzo mi mente puedo decir que, Uno, era tan solo ese numero, un alma, un cuerpo, un ideal. Tres, de esos unos, forman un modesto grupo de tres. Tres sirenas son suficientes para enamorar con sus voces al mar, haciendo que este se calme y deje que la luna pose sobre el. Pero recuerdo también, que eran cuatro, Cuatro peregrinos hacia el éxtasis de la vida, transitando un camino lejos del conformismo y la mediocridad...
Uno, tres y cuatro forman ocho... ese numero parecido al infinito.
Sin despegar los pies de la pacha, e internándose en ella, emprendieron un viaje al centro del ser exento y lunático que se encontraba en cada uno de ellos. Comenzaron siendo tan solo uno, tres o cuatro, no lo recuerdo... aunque si esfuerzo mi mente puedo decir que, Uno, era tan solo ese numero, un alma, un cuerpo, un ideal. Tres, de esos unos, forman un modesto grupo de tres. Tres sirenas son suficientes para enamorar con sus voces al mar, haciendo que este se calme y deje que la luna pose sobre el. Pero recuerdo también, que eran cuatro, Cuatro peregrinos hacia el éxtasis de la vida, transitando un camino lejos del conformismo y la mediocridad...
Uno, tres y cuatro forman ocho... ese numero parecido al infinito.
